Sr. Kayali

Excmo. Sr. D. M. Eyad Kayali

La Fundación que tengo el honor de presidir, quiere rendir tributo a uno de sus patrocinadores el Excmo. Sr. D. Mohamed Eyad Kayali Kayali, nacido en Alepo, Siria, el 29 de Mayo de 1936.

He sido su médico y me enorgullezco de ser su amigo.

Estaba Casado con una increíble mujer, Dª Rosa Fernández Murias, con la que compartió su vida durante 57 años. Padre de tres hijos y cuatro hijas.

Llegó a España en 1966 junto a Rosa y sus dos hijos mayores, en busca de un nuevo hogar donde establecerse

Sus primeros años están íntegramente en la sombra y trabajaron incansablemente desde su llegada. Holderlein señalaba que “las olas del corazón no se levantarían tan bellamente y su espuma no se convertiría en espíritu si no se le opusiese la vieja roca muda, el destino”. De tal manera  pronto encontró trabajo en la Embajada del Reino de Arabia Saudí como administrativo. Su carácter emprendedor le llevó a compaginar ese trabajo con la creación de negocios de diversa índole.

Demostrando que la medida más segura de toda fuerza es la resistencia que vence, en los años 70 comenzó su trayectoria dentro del mundo inmobiliario y fue cofundador de la empresa Amykasa, SA, (más tarde Euroamykasa, SA), a través de la cual desarrolló múltiples proyectos, tanto en  España como en el extranjero. Fue uno de los pioneros en el desarrollo de Marbella, ciudad con la que tuvo una conexión especial.

A lo largo de los años ha sabido incorporar a todos sus hijos a la empresa familiar, Euroamykasa, la cual ha estado presidiendo hasta el final.

Recibió la Cruz del Mérito Civil y la Gran Cruz del Mérito Civil de la mano de S.M. el Rey Juan Carlos I.

Durante su trayectoria profesional cosechó multitud de relaciones por todo el mundo, mostrando siempre un carácter conciliador y respetuoso con todas las personas con las que de alguna manera colaboró, convirtiéndose en un referente para muchos colaboradores.

Hay una muerte antes de espirar y una vida  mas allá de la propia existencia. 

Vivir es crear y el señor Eyad Kayali era desde mi perspectiva un ser humano excepcional que disfrutaba de la alegría de la acción.

Pero Eyad irradiaba a los que hemos tenido el privilegio de conocerle en esas muchas -horas inolvidables- más fuerza, mas libertad,  más sinceridad con menos cargas de prejuicios, creando una sensación de comunidad. Su vida estaba unida al mundo entero y era de mil maneras eficaz. 

Desde la Fundación que presido lamentamos unánimemente conmovidos la pérdida de un hombre ejemplar con una fascinante personalidad. El tiempo roba eficacia a los sentimientos pero me gustaría perpetuar en estos momentos su sentido de caballerosidad honor y familia que son los ejes de su legado.

Solo acostumbrándonos a mirar a las alturas en las que el habitó y en las que ahora ha desaparecido, honraremos a este gran hombre que se acaba de marchar, pero que, sin embargo, no nos abandonará jamás.

Arturo Fernández-Cruz

Presidente Fundación Fernández-Cruz

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